martes, 16 de abril de 2013

Cosas que nunca hay que decir a una mujer con HG




Este artículo me ha recordado todas las frases con que médicos, enfermeras, auxiliares, amigos, familia, etc. sentenciaban mi estado.  La peor, sin duda, era la que afirmaba que lo que me pasaba era absolutamente normal en un embarazo y, por tanto, las complicaciones que acabé sufriendo, en realidad, habían sido provocadas por mi propia actitud. Al parecer, yo no ponía lo suficiente de mi parte. 

Así que me esforcé en la tarea titánica de aguantar el vómito, durante todo el día, durante toda la noche. Intenté distraerme, pensando, ilusa, que tal vez así las náuseas desaparecerían. Pero eso no ocurría nunca.
Intentaba averiguar la forma de cambiar mi actitud, dado que era la causante de tanto sufrimiento. En lugar de eso, sólo conseguí aumentarlo, gravarlo con un doloroso sentimiento de culpa por no ser capaz de hacer lo que millones de mujeres en todo el mundo hacían con total normalidad. ¿Por qué no podía hacerlo yo? ¿Por qué mi mente me jugaba esta mala pasada? ¿Estaría loca? ¿Sería una quejica? Mi mente se acabó llenando de inseguridades e incertidumbres. Si no estaba loca, me faltó poco para estarlo. Tal era la lucha. Porque pese a todo y a todos, algo dentro de mí me decía que estaba enferma y que lo que estaba sufriendo no podía ser “normal”. Y entonces me rebelaba contra todos. Me enfadé tantas veces…Pero las náuseas seguían, los vómitos no se iban y yo me sentía cada vez más débil. No gané la batalla.

¿De qué sirvió tanto consejo? ¿Tanta opinión informada? ¿Tanto testimonio personal?
Nadie debería dar consejos que no se han pedido. Nadie debería juzgar estados. Nadie debería condenar decisiones personales. Sobre todo, si no se ha sufrido HG.





La Fundación HER preguntó hace poco en Facebook sobre las frases comunes menos afortunadas que habían oído para afrontar la HG las mujeres que la sufrían y a partir de ahí elaboraron una lista con las sentencias ganadoras, o mejor dicho, perdedoras.

Estas son las cosas que nunca se han de decir a una mujer que sufre HG:

10. Estar enferma es señal de que el embarazo está cuajando.
9. No seas dramática. Quizás debas ir a un psiquiatra.
8. Dúchate y sal a dar un paseíto.
7. Deberías sentirte mejor. Ya estás de 3 meses.
6. Come muchas veces al día pequeñas cantidades.
5. Piensa en positivo, o lo que  es lo mismo, todo está en tu cabeza.
4. Prueba a usar una Seaband (una especie de pulsera “anti-enfermedad” milagrosa)
3. Deberías tomar jengibre.
2. Come galletitas.
1. Y LA PRIMERA COSA QUE NO HAY QUE DECIRLE ES…
Pues yo estuve igual de enferma que tú cuando estaba embarazada.





Si te sientes culpable por haber dicho alguna de estas frases a una mujer con HG, entonces es un buen momento para que aprendas algo sobre esta enfermedad. La educación es poder y las mujer es con HG necesitan que su familia, amigos, médicos y demás equipo médico se informen sobre este tipo de enfermedad gestacional tan terrible. Las investigaciones han demostrado que la HG no es algo que crea la mente, sino una enfermedad fisiológica del embarazo.